viernes, 30 de septiembre de 2011

UN NORTE (novela corta)

primer capitulo (tentativo y sujeto a modificaciones seguramente)





UN NORTE


Cuando escuchó la trágica noticia estaba ordenando las cosas que había traído de Miami para su nueva casa.
 Había estado intentando entusiasmarse con esas sábanas divinas y con los manteles… quería  imaginar su casa como las de las revistas y la felicidad de estar allí. Volvía sobre las listas de cosas que quería para su cocina y su jardín. Se daba cuenta que Matías no aparecía mucho en sus imágenes pero corregía esto inmediatamente.
 Se repetía a si misma que no estaba tomando esta decisión por inercia o porque no esperaba otra cosa. Todo estaba bien. Siempre había querido esto. Su futuro había llegado.
El barrio era nuevo. No había árboles aun y eso un poco la deprimía de una manera que no quería analizar. Varias casas estaban recién  terminadas. También había terrenos vacíos u obras de futuros hogares muy parecidos entre si. En conjunto, una ilusión proyectada por parejas jóvenes como vendía la revista inmobiliaria.
 Todos  serían inevitablemente vecinos amigables con hijos que compartirían  entretenimientos “seguros” con los suyos en un futuro cercano. Un sueño de propaganda  que aun resultaba atractivo para muchos. Camila lo seguía comprando obstinadamente.

“jamás  viviría en un barrio cerrado. Con esas casas boluditas color pastel.”

 Por qué siempre las frases de Diego la asaltaban en los momentos en que ella quería disfrutar de sus logros? Si, sus logros. Con su plata habían comprado el terreno y construido la casa. Matías, con su trabajo en la multinacional de ropa deportiva, colaboraba con su sueldo normal y hasta había pedido un crédito, pobre. Pero era ella la que ganaba fortunas con su propia imagen y sus emprendimientos: modelo, productora de espectáculos, conductora, dueña de una línea de bijouterie y cosméticos. Tenia desde hacia un tiempo a todo el  influenciable mundo teen  a sus pies con cada idea que se le ocurría junto a sus socias  Jime y Caro.
Exitosa.
Linda.
Joven.
En pareja con un hombre atractivo, deportista, tranquilo, simpático….

No había duda que no podía permitirse un segundo de angustia,  ni añoranza, ni envidia,  ni dolor por algo que no fue. Y sin embargo…. Sabía que fingía una indiferencia que no sentía. Fingía que no recordaba lo que todavía latía involuntariamente en ella tantas veces. Fingía que el pasado estaba superado, olvidado, terminado y que su vida avanzaba felizmente. Cuando emergía  su Yo sincero, el que que aun necesitaba llorar y gritar, Camila elegantemente lo estrangulaba con razonamientos tan lógicos, tan imprescindibles para poder seguir viviendo.

Cuanto dura un capricho? Y un amor? Un amor que fue un capricho? El único que no le fue concedido en su vida? Toda la vida. Pero que importa. Uno vive igual y basta.

Bueno, en eso estaba cuando su celular comenzó a llenarse de mensajes.
No podía ser. Era algo impensado. Demasiado doloroso. Leía los portales en la web, giraba al televisor y veía las imágenes y no podía reaccionar.



La mujer que ella envidiaba casi respetuosamente, la vencedora de una guerra que nadie conocía y su bebe que también era el bebe del único hombre que Camila había amado estaban muertos. Así de simple. La camioneta que conducía la joven mamá y su pequeño había sido embestida brutalmente por un colectivo fuera de control en una de las tantas desquiciadas esquinas de buenos aires.

Lo que vino después  fue como una película incomprensible e interminable. Los diarios, los noticieros, las revistas y esas imágenes desgarradoras: El collage inevitable de la pareja feliz y enamorada en una playa pegada a la camioneta destrozada pegada a un cementerio parquizado donde un diego encorvado y vencido caminaba sostenido por amigos.
 Ella no fue a verlo. No lo llamo. No encontraba su lugar ahora como nunca lo había encontrado antes en lo que a el se refería. Que debía hacer?  Ser la antigua compañera de trabajo que por los viejos tiempos quiere estar a su lado?  Mandarle un escueto mensaje? Un llamado?  Todo le parecía equivocado como siempre.

Finalmente opto por un llamado pero no lo encontró. Se odió por haber tardado tanto.
Como en otras épocas sus cálculos y especulaciones siempre salían mal y la dejaban como una persona que ella no era en verdad.
Seguía sufriendo esa recurrente pesadilla en la que lo veía y le explicaba atropelladamente cada una de las cosas que había hecho mal, que le había mostrado erróneamente sobre si misma haciendo que el huyera de ella a un lugar, bueno, a una mujer mas simple y mas buena.
Su pesadilla agregaría una escena más.

- Hola, Lucas. Como esta Diego? Quería mandarle un abrazo…por lo que paso…
- Si, y bueno. Imaginate. Largó todo, el diario, el programa de radio. El proyecto que teníamos en la editorial y se fue a la mierda. Es entendible.
- A donde?
- A Salta.






CAPITULO 2


Se quedo tildada. De todas formas, como tantas veces, lo disimulo muy bien y acompaño a Matías a un cumpleaños.
Claro que el tema surgió varias veces. Todos sabían que ella y Diego habían trabajado juntos en aquel programa tan cool y exitoso: “Dando vueltas”. Que irónico, esa experiencia  le cambio la vida para siempre y sin embargo  ahora la que estaba aún dando vueltas sobre si misma sin poder despegarse de su obsesión? Amor? Por Diego era ella.

- Si, un horror.
Repetía tratando de sonar compasiva pero suficientemente indiferente como para que nadie sospechara y para que no siguieran con el tema.
Mientras otros temas se iban encadenando, Camila  intentaba participar sin querer admitirse que no le interesaba nada de lo que decían, que las anécdotas de Matías la aburrían e impacientaban. Que sus amigos eran  superficiales, predecibles y sus vidas le resultaban correctamente patéticas.


“Correctamente patéticas”, seguro Diego había dicho eso alguna vez. O Lucas o Jime en alguna reunión de producción. Esas  en que lloraban de risa mientras armaban el programa y decidían  las presentaciones de los segmentos. Como extrañaba todo!! A todos. A Diego.
Muy a su pesar, sus recuerdos más valiosos y atesorados seguían siendo los de aquel año de trabajo. Fragmentos de todo lo compartido se instalaban en su mente y a veces, como ahora, perezosamente los dejaba flotar e inundar su ser de esas sensaciones mezcladas que Diego le provocaba con la misma intensidad que hacía tres años.

Cuándo fue la primera vez que lo vio?

 En una entrevista por un premio que el había ganado. Le presto atención porque justo le habían dicho que el estaría en la producción del nuevo programa: periodista, publicista, escritor. Un creativo. Le había gustado? Intrigado más que nada. No se hacia el gracioso, pero lo era. Sintético y preciso al hablar. Distante. Con ese hombre tendría que trabajar. En ese momento Camila imagino que tendrían un trato cordial y displicente. Y bueno, así fue por parte de el. Ella no pudo sostenerlo.

Un día cualquiera se vio a si misma desplegando las famosas armas de seducción femenina tan instintivas, tan conocidas y notó que el las observaba con curiosidad, que las recibía encantado. Y así como sucede ocasionalmente ese juego inmemorial y  entretenido se fue desarrollando día tras día  entre ellos. Claro que el no pretendía ir mas allá. Y entonces Camila comenzó a fingir que ella tampoco.

Que cosas la enamoraron tanto? Su distancia? Su desapego? Su rebeldía  consecuente con su accionar y forma de vida? su capacidad? Si, si y si pero también aquello que no se explica porque simplemente sucede y explota y se expande sin poder controlar, ni apagar con la fuerza de la mente o de la voluntad.

Con la mente una decidía como ella había decidido que Matías estaba bien. Que cumplía con ciertos requisitos, que con el iba a continuar su vida. No podía ser difícil. Compartían suficientes cosas como para acompañarse y también eran lo suficientemente autónomos como para no molestarse. Y ella quería  la casa decorada con el jardín y los niños y todo ese mundito. Matías formaba parte de la escenografita de manera perfecta. Este debía ser otro comentario sarcástico de Diego, sin duda. Aunque no referido a ella. Diego jamás le decía lo que pensaba sobre ella y sus decisiones personales, solo escuchaba y se guardaba sus opiniones. Camila prefería pensar esto a creer que era solo indiferencia.

Matías volvió a su lado y  ella se sobresalto. Su realidad la sobresaltaba siempre. Cuando se perdía en sus recuerdos y exploraciones psicológicas sobre ella misma y sus sentimientos, la realidad le parecía un chiste de mal gusto, un cuento superficial  e insípido del que no quería participar. Y entonces?

Cuando una de las invitadas le pregunto por planes para las vacaciones, desde lo profundo de sus laberintos cerebrales respondió muy tranquila

-         tengo que hacer un viaje a salta.

Nadie se sorprendió demasiado. tampoco Matías, acostumbrado como estaba a sus viajes con amigas, a sus campañas, a sus escapadas porque sí. Que suerte. Ahora solo tenia que explicarse a si misma que pensaba hacer y por que.
 


viernes, 2 de septiembre de 2011

SEGUIME QUE TE SIGO

SEGUIME QUE TE SIGO….


“Hola gente. Comiendo ravioles de calabaza.los quiero.”

Este mensaje simple, corto, tal vez desconcertante, lo escribe la actriz mediocre en su twitter. Tiene miles de seguidores. Algunos de ellos se emocionaran al enterarse lo que ella esta ingiriendo con tanto amor a cuestas. Sentirán que comparten su vida y esta intimidad les causara felicidad instantánea y efímera.

Esta es una forma de comunicación que crece día a día y comienza a dominar la manera de expresarse y relacionarse de muchos.
Es interesante culturalmente. Pareciera un fenómeno que aun no tiene una dirección definida pero ya es usado con variados propósitos. Por el momento, creo que el principal tiene que ver con el impulso voyeurista  que todos tenemos dentro y que a su vez alimenta el ego y el exhibicionismo de muchos otros.

No me resisto y aunque primero me invade el sarcasmo y la critica, luego trato de no ser inflexible y retrograda para entender por que y para que nos comunicamos así.
De pronto si hay una tragedia o catástrofe, nos enteramos inmediatamente como se sienten las celebridades del mundo globalizado al respecto. Que bueno!
Es reconfortante saber que el cantante latino en su mansión de Miami expresa su enorme tristeza por un accidente fatal ocurrido en buenos aires o que alguna lánguida modelo porteña  envía fuerza y luz a los damnificados de un terremoto en Asia.

No se. Sigo observando a veces pasmada, a veces curiosa y por el momento me quedo con la reflexión de alguien a quien admiro mucho, pero no conozco…. bueno lo conozco tanto. Todas sus entradas de 140 caracteres revelan todo sobre el. Que más puede haber!! En fin, el dice, “me parece medio al pedo todo esto.” Y me pone triste su escepticismo. Tal vez en su próximo post este más animado. Lo seguiré ansiosa.