domingo, 20 de marzo de 2011

el sacrificio de cuaresma

Clarita va a la reunion de catequesis familiar. Su marido no porque esta cansado. Hay otras mujeres que tambien estan solas, sus maridos tenian otros compromisos. Pero por supuesto, estan los matrimonios perfectos, amables, responsables, cariñosos entre si y con tanta fe cristiana y seguridad sobre lo que es correcto para sus hijos. Ahí estan tan satisfechos con ellos mismos derrochando obediencia y fidelidad como debe ser.
Hoy clarita se siente un poco agobiada. Lleva su secreto como un acoplado tan pesado, tan evidente que ni siquiera se esfuerza por ocultarlo y no participa activamente de la discusión.

“la cuaresma es una gran oportunidad de retomar nuestro camino de cristianos”
“debemos ayunar de todo aquello que nos aleja del camino.”
“es importante ofrecer un sacrificio. Algo que nos cueste mucho pero que luego nos hara sentir tan bien….”

Que sacrificio debe ofrecer clarita? Aceptar su vida como esta? No ir mas al curso de cine? Sacar de su mente a beltran….hasta cuando piensa su nombre siente una brisa calida en todo su cuerpo. ama ese nombre y todo lo que evoca y representa….
Clarita se obliga a volver a la charla .

“yo por ejemplo no puedo estar sin tomar café. Privarme de tomar café es algo que  me ayuda a disciplinar mi cuerpo…..”
Clarita detesta a esa mujer.su ropa carisima, su camioneta familiar ultimo modelo, las pavadas hipócritas  que dice despiertan en clarita un desprecio que trata de disimular….. esto es mucho. Siente deseos de escapar ya mismo. Nada la une a esta gente con la que ha estado por años.
Cuando termina la parte formal de la reunion y los hombres por su lado charlan animadamente y las mujeres olvidan sus intenciones cristianas y comienzan a criticar a otras madres no presentes, clarita se retira rauda.
En el auto se siente liberada, feliz, sola. Es temprano. camino a su casa pasa por la calle de beltran y porque el destino es un duende muy travieso, lo ve cruzar la calle. No piensa saludarlo pero su mano ya presiona la bocina y el gira la cabeza, la reconoce y se acerca con su amplia sonrisa y su voz calma, 

“me viniste a  visitar?”
“pero no!! Estoy volviendo a casa de una reunion y justo te vi…”
“ah! Bueno, igual te invito un café. Dale.”
“no. No. tengo que volver.”
“un ratito.”
“bueno.”

Hacia años habia leido una novela de danielle steel. Una gran estupidez melosa como la mayoria de las novelas que solia devorar a la hora de la siesta. En esta en particular, la protagonista tenia un amante bohemio, joven y buenmozo ademas de un marido rico, poco agraciado y  distante. Salvando algunas diferencias, clarita se estaba metiendo en esa trillada novela. No queria.no queria eso para ella.

Aun asi la casa de beltran la  invitaba y la envolvia tan amigablemente. habia tanto desorden, tanta vida expuesta sin temor. Espiaba los libros y las revistas tiradas al descuido, las fotos, los rastros de reuniones y conversaciones eternas que aun parecian dejar su alegre eco en cada rincón.
Sentarse en ese sillon lleno de almohadones no muy impecables la relajaba inmediatamente.
La charla discurria sin obstáculos. Clarita encontraba mágicamente todas las palabras para expresarse abiertamente.algo que no le ocurria con frecuencia. Se reian y volvian a tentarse por cosas que el podia compartir sin dificultad y sin pedir demasiadas explicaciones.
“tengo que irme”
“bueno”
“gracias”

La miro extrañado,divertido. Ya en la puerta simplemente la tomo en sus brazos y la beso largamente, sin apuro. Con una suavidad y una intensidad que clarita sintio  se desarmaba y caia sin fuerzas.
Huyo sin dar ni pedir explicaciones. El  sacrificio de cuaresma. La penitencia. El perdon. La resurrección de la carne. Su carne le pedia a gritos redimirse de una vez.

lunes, 14 de marzo de 2011

la oportunidad de clarita

Por que estaba alli? Nunca mas cierto el dicho, “hay que tener cuidado con lo que uno desea” clarita deseaba desear a alguien y ser deseada. No recordaba cuando eso le habia sucedido la ultima vez. Creia que nunca.
No era tarde para este engorro en su vida? Cuando no tenia estas inquietudes, estos pensamientos y sensaciones que la atormentaban desde hacia un tiempo, su vida era perfecta. Todo en su lugar, como debia ser, todas las situaciones predecibles y correctas. La vida transcurria mas o menos sin sobresaltos. bueno, ninguna mujer, esposa y madre  puede vivir sin sobresaltos exactamente. Reales o inventados. Lo logico era estar siempre ocupada, preocupada y atenta a las situaciones del hogar, los hijos y el marido. Si todo esto se hacia de manera “responsable” apenas si quedaba tiempo para alguna actividad extra y personal.
Cuando comenzo a aburrirse con su vida? Cuando dejo de ser divertido cumplir  con el esquema establecido por ella misma hacia ya varios años cuando se metio en esta vida de mujer que tiene todo lo que corresponde y mas.

Ese lunes en vez de ir al comedor escolar donde colaboraba, fue a la casa de la cultura a ver la exposición de cuadros de una mama del colegio. La recordaba porque esa casona arbolada le gustaba y tenia un cafecito en uno de los patios que la hacian sentir una turista misteriosa en otra ciudad.

La muestra ya no estaba pero si habia varios volantes y afiches que anunciaban cursos. Los miro distraida. Que curso podia faltar en su vida? Pintura sobre madera? Porcelana en frio?  Meditacion para la vida? Y sin embargo, uno la intrigo: “el cine te salva” taller de analisis critico de cine contemporaneo independiente.
 Películas raras, gente rara, explicaciones inentendibles y seguro en un horario incompatible con su vida.
Cuando estaba por tirar el volante, una voz divertida y ronca le advirtió, “ no me hagas eso”.  Un tipo joven, sereno, alto y un poco desgarbado se llevo la mano al corazon y continuo, “ como vas a tirar esto que es como una invitacion. La mejor invitacion de tu vida”
“no, perdoname.es que. Nada que ver”
“lo doy yo. Porque vivo aca cerca y mientras espero que me salga una cosa que estoy preparando voy hacer esto pero ahora voy a cobrar por algo que hago siempre en casa con un monton de delirantes.y ….

Clarita no podia dejar de sonreirse. El hablaba con una facilidad y una tranquilidad. Le causaba gracia cada comentario, cada gesto……

“pensalo. Esta bueno. No te vas a aburrir.”

Iba en el auto repasando las distintas paradas: supermercado, casa, ferretería, retirar uniforme reservado, comprar cloro,  regalo de casamiento, llamar service de lavarropas, comprar algo dulce para reunion de catequesis. Pasar por el banco, curso de cine, curso de cine, curso de cine, lo sacaba de su mente como un disparate y este volvia a instalarse y se quedaba flotando con el perfume y la sonrisa de ese desconocido gracioso y relajado. Que pavada. Que pavada.

Alberto le hablaba del problema con un empleado. Volvia a contarle desde el principio toda la sucesion de hechos que tanto lo enojaban. A esta altura clarita manejaba bien el arte de mostrarse interesada. Mientras hacia comentarios cortos y pertinentes, controlaba las mochilas de sus hijos, buscaba ropa del canasto para planchar, ponia la mesa y solo pensaba en su encuentro de esa mañana.
 lavaba los platos y escuchaba a sus hijos pelear por la computadora y observaba a su marido que miraba televisión  sin mirar nada a juzgar por el clickeo continuo del control remoto, en ese momento clarita decidio que haria el curso. Total, que podria cambiar?  Todo seguiria como hasta ahora. Su vida  era asi y una pequeña distracción semanal era algo bastante inofensivo y aceptable. Sin embargo sentia una ilusion tan nueva, tan intensa, que tuvo miedo. Pero miedo de que?  Lo pensaria mañana.