sábado, 22 de septiembre de 2012

AMARGA ESPERA

No se para qué llego tan puntual. Siempre lo mismo. Esta médica no sé que se piensa. Para qué da turnos si después aparece toda esta gente y encima los atiende primero y sin apuro, claro.
Y ahora atiende enanos, por favor. Este habrá salido de un circo? Para que pago esta  prepaga carísima si esto es peor que un hospital público. Que desastre!
El viejo y la vieja de que hablarán? Hasta se ríen? Ya me veo que los voy a tener que dejar pasar primero. No se por qué sonríen. Acaso no se vieron? Pierden el tiempo viniendo al médico y haciéndose análisis. Por lo que les queda… en fin.
Ese que está ahí no es el chanta repartidor de diarios? Ya le dije a Alberto que no me gusta nada ese tipo. Seguro que relojea las casas y campanea a los chorros porque sabe cuando estamos y cuando no. Obviamente esa ropa y ese reloj no se los compró con lo que gana en su kioskito. Que país de porquería! Nosotros encerrados y los chorros libres y contentos.
La imbecil de la médica que no me atiende y se pasa la hora. Se me va a cerrar el naturista y me quedé sin quínoa y sin lino. No puedo hacer todo. Si no me atiende ya, armo un escándalo. Me va a escuchar ella y la prepaga.
Ah, tengo que pedir turno con la pedicura también. Pero ahora por celular, no. Me van a escuchar todos estos muppets mientras hablo . La gente es chusma. Que se meten con uno y sus cosas?
Ese revistero lleno de revistas idiotas. Me tengo que acordar de tirar todas las revistas “Buena Salud” que coleccionaba. Cuanta plata tirada a la basura. Al final, no se para que las leía. Son unos estafadores. Todos.
Bueno parece que se dignó a atender. A ver a quien llama primero. Ah, me llamó a mí. Milagro. Hoy llueve.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario