sábado, 10 de noviembre de 2012

LA ÚLTIMA ESPERA



LA ULTIMA ESPERA

Es una galería soleada. Ellas están allí distribuidas en manojos en sus sillones o sillas de ruedas con sus cuerpos vencidos y sus miradas ausentes. Están las tranquilas, las ansiosas y las perdidas.
Unas enfermeras gordas se desplazan cansadas mientras las vigilan y las ignoran.
Cuando abro la puerta, algunas levantan la mirada y buscan la mía  expectantes. Las saludo en general y me alivia ver a las que me sonríen y se ponen alertas. Varias no cambian su gesto vacío.
-Como están? Que calor! Va a llover.
- Como está afuera? Pregunta muy entusiasmada una que parece empeñada en no desconectarse de la realidad cotidiana como las otras.
Pienso en frases incongruentes y casi todas definen este lugar: La vida muerta, la dolorosa armonía y la sonrisa llena de llanto.
Este es el fin de sus días y la despedida. Esta última espera en la galería soleada. 



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