viernes, 30 de noviembre de 2012

ESCENAS DE CULEBRÓN. (ejercicio)



ESCENA 3.


Genoveva camina apurada hasta detenerse sorprendida frente a Irma.

G: (Con tono altivo que intenta ser amable) Irma! Que haces acá? Tanto tiempo! A quien venís a ver?

I: Hola, como le va. Vine a ver (con voz casi quebrada) a un ser querido.

G: (Sin disimulo. Sospechando la respuesta) Es tu hijo? Que grande? Ya un muchacho…

I: (interrumpe) si es mi hijo. Bueno, un gusto (con un gesto de despedida) nos vamos ya.

R: No. No nos vamos nada! (mirando fijo a G.) usted tiene que saber toda la verdad.

I: Rufino, por favor. Que estás haciendo?

G: (firme pero serena) Está bien Irma. Es demasiado evidente para ocultarlo. (Mirando a Rufino)  yo también soy una persona directa y frontal. Esta situación no me toma por sorpresa… creo que en el fondo yo ya sabía… un hombre nunca está solo. Carlos no sabía estar solo…

I: (con cierta timidez pero con convicción) pero lo estaba. No lo tome a mal. No quiero faltarle el respeto ni lastimarla. (Dirigiéndose a Rufino con firmeza) ni reclamar…

R: (interrumpiendo con vehemencia) Mamá dejame hablar a mi. La señora entiende. Podemos hablar con honestidad y entendernos…

M: (interrumpe con impaciencia) Yo soy la que no entiende! (dirigiéndose a su madre con tono acusador) que significa esto? Que papá llevaba una doble vida y vos lo sabías?  Que clase de hipócritas fueron siempre? Como puedo respetarlos…

R: (indignado) a los muertos se los respeta!

I: (con tristeza) mirá lo que lograste Rufino. Para que? Si ya no se puede cambiar lo que pasó.

G: Es verdad. No se puede cambiar nada ni volver atrás. No puedo enojarme ahora por lo que no quise enfrentar en su momento. (A Mercedes) yo sabía que el no era feliz conmigo pero no me animé a hacer nada. No es fácil… yo… (A Irma) no tengo reproches…

R: pero nosotros sí…

I: (lo interrumpe) callate Rufino. No quiero que hables así. No tenés porqué hacerlo en este momento y en este lugar! Acompañá a Merceditas a tomar un poco de agua. Hace mucho calor acá. La señora y yo tenemos que hablar solas.  
ESCENA 4


(Se sientan lado a lado en un banco bajo un árbol.  Comienzan a hablar sin mirarse)

G: No te imaginaba así, Irma. Tenía un vago recuerdo de una chica muy calladita y tímida.

I: Si. Pero también siempre fui muy fuerte. (Con casi una sonrisa nostalgiosa) Yo la recordaba a usted por sus zapatos y sus aros y (duda) porque me daba miedo.

G: Por qué? Te trataba mal?

I: (con una sonrisa triste) no, si no se daba cuenta que yo andaba por ahí. Usted no miraba a nadie.  No se. Eso parecía… que andaba enojada y aburrida.

G: Que caprichosa era cuando era joven. Pobre Carlos. Que te decía de mi? Me odiaba?

I: (Con mucha compasión) no! El decía que usted pertenecía a otro lugar. Un lugar  donde el no quería estar pero no quería que usted dejara de hacer lo que la hacía feliz.

G: (reflexiva) yo no sé cuando abandonamos el intento de acompañarnos. Se que fui muy egoísta…

I: Ya pasó. Acá en el campo el estaba contento y estuvo tranquilo hasta el final.

G: Pero y vos?  (Con curiosidad sin arrogancia ya) no querías casarte? No se lo pedías?

I: (Con gran seguridad) Yo no necesitaba nada porque lo tenía a el y el me quería (se detiene incómoda) Todo lo demás no importa.

G: (con un dejo de ironía) Tu hijo no piensa igual. Está resentido.

I: No. El está triste y lo extraña como yo.

G: Ninguno de los dos se merece sufrir. Carlos no lo hubiera querido así.

I: (conciliadora) Su hija tampoco.

G: Ella siempre sufrió las consecuencias de mis decisiones. Me gustaría que esto no la haga odiarme más todavía. Supongo que si algo debemos aprender de esto es que es mejor hablar y aceptar la realidad sin juzgar tanto.  Si yo hubiera hablado con Carlos, si lo hubiera intentado en vez de escapar…

I: No se quede mal. El no quería lastimarla tampoco. No podía… pero se fue en paz. Yo estaba con él.




 ESCENA 5

(En otro sector del cementerio)

M: (con tono antipático) No hace falta que me acompañes. Estoy bien.

R: (Directo y firme) Tampoco hace falta que me hables así.

M: bueno, acabo de enterarme de algo horrible! Y yo…

R: (la interrumpe cortante) horrible por que?

M: Mi padre era un mentiroso además de no estar nunca conmigo. Un falso… (Se quiebra)

R: (más amable) El me hablaba de vos…

M: (desconcertada) Que te decía? Que yo era una malcriada, que no me soportaba y por eso jamás estaba conmigo?

R: No .nada de eso. Decía que ojalá de grande te empezara a gustar el campo así ibas a quererlo un poco más.

M: (sorprendida) Un poco más?  Pero si yo creía que el…

R: El pensaba que estabas un poco avergonzada de el.  Decía que te estabas poniendo tan…

M: tonta?

R: No! Como diferente o complicada. No se.

M: Que feo que haya pensado eso! Que nunca hayamos hablado francamente. Así como lo estoy haciendo ahora!

R: Conmigo lo hacía y a vos te quería mucho. No sabía como acercarse nomás.

M: (emocionada pero a la defensiva) y vos? Que es lo que querés?

R: (piensa un rato) que se respete su memoria y a nosotros también que lo respetamos en vida.

M: Querés el campo?

R: si porque me corresponde como a vos.

M: El hubiera querido eso, te parece?

R: seguro! Es lo justo, además.

M: (con repentino entusiasmo)  si. Si esta bien. Yo quiero conocerlo. Al campo, digo, y de paso a el también. Quiero que me muestres todo lo que hacía. Lo que le gustaba,  lo que te contaba,…

R: Bueno, bueno. Vamos despacio. No hay apuro. Ya estás acá.

M: Si, ya estoy acá.




viernes, 16 de noviembre de 2012

CULINARIA



CULINARIA


Podría medir el tiempo y su paso vanidoso enumerando las rutinas de la cocina y sus etapas en mi vida.
Cuando la estrené, sus cacharros y artefactos relucientes  eran en su mayoría cuidadosos regalos de casamiento. Entonces, la novedad la convertía en un juego o en una prueba.
Reconocía la imitación de lo que había visto y disfrutado en otras, la de la infancia y las que me gustaban. Inevitablemente, la repetición diaria muchas veces me trajo frustraciones y tedio. La obligación atenta contra la diversión.
También podría confeccionar un anecdotario de situaciones culinarias exitosas y penosas y así comprobar como va pasando la vida en mi cocina.
Contar las veces que el orgullo quedó herido cuando la comida no gustó y admitir que aún hoy, aunque la cocina no es el reino que una mujer quiere conquistar, sigue siendo un desafío y una competencia  no asumida como tal.
Podría  revivir las historias graciosas que se van propagando a medida que los hijos las toman prestadas y las cuentan. Esas tragedias culinarias recordadas con carcajadas pero que todavía me duelen.
La vez que vinieron esos amigos tan sofisticados y sibaritas y yo les di unos canelones comprados incomibles. Una situación insalvable que aún me persigue cuando los veo por ahí.
O el primer cumpleaños de  mi hijo mayor con toda la familia y los amigos. Había decidido hacer todo yo sola. Todas las tortas y lo demás. Una hora antes del evento, un chaparrón malintencionado por la zinguería de la obra sin terminar, inundó todas las delicias. Tiré cada una llorando y las reemplacé  rápidamente  por artículos manufacturados industrialmente y artificialmente y a nadie le importó.
Ahora mi preocupación pasa por la comida sana que los chicos no quieren ni probar; por la pereza de pensar un menú diario al finalizar un día agotador y por encontrarme cada noche frente a lo obvio y repetido sintiéndome una pésima cocinera y una mala madre de paso.
Supongo que en el futuro me quedarán como recuerdos felices, los tes con amigas acompañados de  mis contados logros dulces, los asados que preparamos con mi marido y a los que ya les tomamos la mano y las recetas descubiertas por mi hija a las que me anima con su intacta energía.
Intuyo que cuando ya no se escuche en esta cocina la odiosa pregunta diaria, “Que hay de comer?” porque ya no haya nadie que la pronuncie, añoraré esto que ahora quisiera evitar y que como todo también pasará. 


   

sábado, 10 de noviembre de 2012

LA ÚLTIMA ESPERA



LA ULTIMA ESPERA

Es una galería soleada. Ellas están allí distribuidas en manojos en sus sillones o sillas de ruedas con sus cuerpos vencidos y sus miradas ausentes. Están las tranquilas, las ansiosas y las perdidas.
Unas enfermeras gordas se desplazan cansadas mientras las vigilan y las ignoran.
Cuando abro la puerta, algunas levantan la mirada y buscan la mía  expectantes. Las saludo en general y me alivia ver a las que me sonríen y se ponen alertas. Varias no cambian su gesto vacío.
-Como están? Que calor! Va a llover.
- Como está afuera? Pregunta muy entusiasmada una que parece empeñada en no desconectarse de la realidad cotidiana como las otras.
Pienso en frases incongruentes y casi todas definen este lugar: La vida muerta, la dolorosa armonía y la sonrisa llena de llanto.
Este es el fin de sus días y la despedida. Esta última espera en la galería soleada. 



sábado, 3 de noviembre de 2012

MALEABLE



MALEABLE


Fui arcilla y ahora también y que suerte que en este momento lo soy más.
Me gusta seguir siendo arcilla blanda, cambiante e inacabada. Es lo que más me tranquiliza de esta vida: saber que hasta el final hay posibilidad de nuevas formas. A veces claras y definidas; otras, retorcidas e incomprensibles. Nunca rígida del todo. Se resquebrajaría.
Cuantas manos cuidadosas me moldearon  aunque algunas no supieron y no pudieron.
Aprendí a esquivar las ásperas y torpes y ahora se reconocer alfareros habilidosos que logran conformarme por un tiempo hasta que otras me parecen mejores. Así puedo seguir transformando esto que soy. Esta arcilla tan igual a las demás y sin embargo distinta.   


miércoles, 24 de octubre de 2012

Octubre soleado

OCTUBRE SOLEADO


Verde profundo,
Lustrado.
Generoso.
Placer y melancolía
derramados en perfumes y colores.
 reencuentros puntuales  
con amontonadas flores
Diminutas y las otras
Golosas trepadoras;
Explosivos arbustos
De colores pomposos
y profusa energía.
Alegría y añoranza se confunden
En abrazos aromáticos
Y se despiertan inmensas
Así de repente
Como un soleado día de octubre
Que se impone glorioso,
Ostentoso y dominante.

viernes, 19 de octubre de 2012

JUGANDO CON CORTAZAR

JUGANDO CON CORTAZAR  (ejercicio del taller)



Creía que iba a poder disimular. Hablaba piricadas nondeleses con sus amilganadas amigas sabiendo que el aparecería y concoctaría la milalia de sus viparadas extrapianas.
No quería mirarlo y que él supiera de sus cristápinos pinosos nunca finisterrados.
Además todos se darían cuenta también aunque lugrugarian con miradas arriguinadas de poisones triquilares.
Cuando se saludaron, nuevamente comprobó que la silisiada pirivada se le enrupaba y atralodaba como antes. Como siempre.
Le ocurriría lo mismo a él? No. El era empirastro  fartronomo y nunca había sentido por ella el más mínimo infatuado cristalado que la la mardijó a ella desde la primera vez.
Que difícil volver a ver el rosteple inmurable de su cara y sus gestos y saber que aún tenía sobre ella un efecto tan enmortalado e inmoclasto.
Y bueno, la vida es betrajunda, coradalda y minuspicia. Ella tenía que aceptarlo.  

viernes, 5 de octubre de 2012

SIEMPRE QUISE

Siempre quise escribir sobre...
No. Siempre quise escribir. punto.
Pero para escribir hay que vencer algunos monstruos despiadados con paciencia y tenacidad.
El peor de todos para mi es la gigantesca pereza que se me rie victoriosa por ser yo un oponente tan fácil.
 Me disculpo a mi misma como lo haría con una alumna insegura y un poquito mentirosa que dice necesitar correr el plazo. Eso me da una tranquilidad relativa y deshonesta.
Me convenzo que las ideas están allí al alcance pero en ese estado, como la ropa mezclada y amontonada en el ropero, como los juguetes incompletos o desmembrados en los cajones de los chicos, como los papeles apilados sin lógica sobre la mesa.
Y tal vez escribir sea igual de arduo que encarar esas tareas.
Ya llegará el momento y escribir solo será poner en orden esas ideas perdidas pero guardadas no me acuerdo donde hasta que empiezo a revolver y a decidir dónde poner qué.


sábado, 29 de septiembre de 2012

ATASCADA

Sabía que iba a pasar. Volver un domingo a esta hora significa esto. No hay manera de avanzar.Los cuatro carriles están colapsados. No creo que podamos movernos por un largo rato. Es un piquete? Un accidente? O simplemente que todos estamos volviendo en la misma dirección a esta hora arruinando el día al aire libre que imagino la mayoría hemos tenido.
Los chicos están dormidos. La radio y su locutora chillona me impacienta más así que la apago.
En el carril derecho hay un camión gigante. La puerta tiene pintadas las banderas de Brasil, Paraguay y Argentina. El conductor está tranquilo. Toma mate mientras conversa animadamente con su acompañante. Debe ser el único a quien esta situacion no lo altera. Su vida transcurre en esa cabina día tras día y todas las autopistas con sus distintos escenarios no lo sorprenden. No le cambian el humor.
Muy diferente se comporta el conductor del auto alemán que apreta el acelerador amenazante y toca bocina cada treinta segundos mientras gesticula al aire, a todos, a nadie ya que nadie le presta atención. El camionero lo mira fugazmente y vuelve a su conversación. No le importa, o más bien, no puede ayudarlo.
Una pareja en el carril izquierdo consulta sus celulares. De a ratos escriben mensajes velozmente como si fuera de alguna forma extraña una manera de avanzar. No se hablan. No se miran. Si estaban peleados, esta desgastante situación los obliga a sostener la tensión y los mudos reproches mutuos peligrosamente. Me pregunto si aflojarán. Hago una apuesta mental que él cederá primero. Las estadísticas me avalan.
Mi carril avanza apenas unos centímetros y menos que los demás. Siempre pasa. Ahora quedo pegada a un micro de larga distancia. Hay una chica con la frente apoyada sobre el vidrio de la ventanilla. Observa intensamente. Pareciera impresionada o confundida. No sé de donde vendrá ese micro pero la expresión en ese rostro  me hace imaginar un lugar muy lejano y despoblado. Un sitio distante donde autopistas así con esta jauría de autos agazapados y feroces no se ha visto jamás. Pensará que esta es solo la primera de muchas situaciones raras que le aguardan en la ciudad. Cuanto le durará la incredulidad?
En una camioneta vieja y humeante hay muchas personas. Tal vez todos parientes. Adelante van apretados un conductor de mediana edad, una mujer con una niña en brazos y una pareja mayor. Serán los abuelos. se rien y comen bizcochos de grasa. Atrás hay cuatro jóvenes con gorros y bufandas tapando parte de sus caras. Dos duermen. Uno mueve la cabeza al ritmo de alguna música que escucha por unos auriculares que no puedo ver. El otro me mira fijo. Yo desvío la mirada pero él no. Está bien. El está incómodo y tal vez ese sea su modo de hacerme ver que yo la estoy pasando mejor en este infierno compartido.

sábado, 22 de septiembre de 2012

AMARGA ESPERA

No se para qué llego tan puntual. Siempre lo mismo. Esta médica no sé que se piensa. Para qué da turnos si después aparece toda esta gente y encima los atiende primero y sin apuro, claro.
Y ahora atiende enanos, por favor. Este habrá salido de un circo? Para que pago esta  prepaga carísima si esto es peor que un hospital público. Que desastre!
El viejo y la vieja de que hablarán? Hasta se ríen? Ya me veo que los voy a tener que dejar pasar primero. No se por qué sonríen. Acaso no se vieron? Pierden el tiempo viniendo al médico y haciéndose análisis. Por lo que les queda… en fin.
Ese que está ahí no es el chanta repartidor de diarios? Ya le dije a Alberto que no me gusta nada ese tipo. Seguro que relojea las casas y campanea a los chorros porque sabe cuando estamos y cuando no. Obviamente esa ropa y ese reloj no se los compró con lo que gana en su kioskito. Que país de porquería! Nosotros encerrados y los chorros libres y contentos.
La imbecil de la médica que no me atiende y se pasa la hora. Se me va a cerrar el naturista y me quedé sin quínoa y sin lino. No puedo hacer todo. Si no me atiende ya, armo un escándalo. Me va a escuchar ella y la prepaga.
Ah, tengo que pedir turno con la pedicura también. Pero ahora por celular, no. Me van a escuchar todos estos muppets mientras hablo . La gente es chusma. Que se meten con uno y sus cosas?
Ese revistero lleno de revistas idiotas. Me tengo que acordar de tirar todas las revistas “Buena Salud” que coleccionaba. Cuanta plata tirada a la basura. Al final, no se para que las leía. Son unos estafadores. Todos.
Bueno parece que se dignó a atender. A ver a quien llama primero. Ah, me llamó a mí. Milagro. Hoy llueve.  

miércoles, 19 de septiembre de 2012

LECCIÓN GIRADA



Llevaba consigo su fracaso pero lo disimulaba con sus ironías y comentarios ácidos hacia todo lo que la rodeaba.
Ella sabía más que los demás. Criticaba de manera implacable. Juzgaba tan severamente que finalmente todo era un error en los otros siempre.
Que cosa. Todos  vivían  equivocados menos ella.
Su vida estaba ordenada perfectamente: su alimentación, sus actividades, sus horarios, su trabajo conformaban una estructura tenaz.
Inflexible y colérica si las situaciones se salían de su carril. También tenía la habilidad  de convertir todo lo que acontecía en algo negativo y perverso.
Sentenciaba ferozmente y sin compasión.
En una reunión familiar, por ejemplo, explicaba detalladamente por qué toda la comida  preparada y desplegada amorosamente por otras manos, era veneno para el cuerpo.
Nadie la contradecía y tal vez por eso a medida que pasaba el tiempo, se convencía más y más de sus verdades absolutas.
Sabía de su poder sobre sus más cercanos. Era algo con lo que contaba sin temor ya que todo en su actitud parecía indicar que sola estaba muy bien y no necesitaba a nadie llegado el caso.
El marido era callado. Festejaba intermitentemente sus chistes cínicos y asentía siempre distraído o autómata.
Nadie se exasperaba con ella ni con sus comentarios. Quizás  porque ella cubría la cuota de exasperación contra todo.

Pero nadie le gana a la vida ni al destino en ironías…
Todos los años, luego de su chequeo médico de rutina, se jactaba frente a nosotros ignorantes pecadores, de su salud impecable gracias a su conducta y conocimientos sobre lo que uno debe hacer y lo que jamás debe probar.
Que golpe cuando ese año, los análisis mostraron  algo inexplicable e impensado! resultados solo atribuibles a alguien con una alimentación y una vida equivocada. No la de ella.
Se resistió a creerlo. Lo negó. Lo ocultó hasta el coma diabético y la cachetada incómoda de la insulina diaria.
Si antes debíamos tolerar sus lecciones sobre la vida sana y sus recompensas, ahora solo teníamos que contemplar su mutismo amargo sobre la injusticia de la vida misma.
      

viernes, 7 de septiembre de 2012

VENTANA

SU VENTANA


Desde la ventana enrejada con sus postigones verdes y sus pesadas cortinas de terciopelo, ella ha contemplado la calle siempre.
Conoce cada rincón del empedrado azul y cada detalle de los naranjos alineados: sus soldados exactos y predecibles en sus cambios de estación.
Sabe como caminan las sombras y se deslizan las manchas de luz brillante del sol en todas sus inclinaciones diarias.
También ha visto pájaros diversos y se alegra por los sobrevivientes valientes pero recuerda a los que han abandonado el intento.
Los autos fueron cambiando. Los ruidos, los colores y los tamaños pero no ha cambiado el empedrado que aún se burla de ellos en los resbalosos días de lluvia.
Las casas de en frente eran réplicas de la suya pero ya no. No hay allí ventanas coloniales que espejen su fachada. Ahora hay minúsculos locales que se inauguran con ilusión  y al cabo de un corto lapso cierran y sus almas son eliminadas .Rápidamente son reemplazados por otros. Ninguno permanece y no parece haber preocupación ni nostalgia. Eso debe ser bueno.
Y la gente desde la ventana? Ella los ha visto a todos. A los niños saltando con sus guardapolvos a cuadros que luego pronto, muy pronto son jóvenes ceñudos que caminan fumando apurados con sus uniformes gastados.
La vida toda le ha pasado a ella y a los demás mientras observaba  el escenario conocido y sus cíclicas  escenografias.
Ya no sabe bien que vio y que imaginó año tras año  tan quieta  allí sentada en su silla,  que acomodaban otros hasta que pudo hacerlo ella sola para ver pasar la vida por su ventana.  


sábado, 1 de septiembre de 2012

HAIKU


UN MATRIMONIO


El quería sexo
ella necesitaba
solo dormirse.

viernes, 31 de agosto de 2012

A MI HIJO HOY

A  mi hijo hoy


Porque fuiste el primero
Te di mis miedos
Y quería hacer todo perfecto
Como otras madres
Del jardín por ejemplo…

Todo parecía un deber
Con plazos a cumplir
Aprender a andar en bicicleta
Y a nadar
Y a jugar
Y a hacer lo que a todos
Seguramente les gustaba hacer.
Que bueno que fuiste terco
A veces.

Ahora te veo aún pequeño
Sin embargo  grande.
Callado.
Expectante.
Pocas palabras siempre coronadas
De humor ácido.
No podía ser de otro modo.

No quiero bucear en tu territorio inexplorado.
Me quedo en la costa
O mejor
Soy una boyita
Divisable
Perceptible
En la noche de tormenta.
Se que vas a flotar
Y después nadar
Muy lejos.

A MI HIJA HOY

A mi hija hoy


Es temprano
Y ya hay risa
En tu mirada alerta y pícara

Ya algo para contar
De tus sueños
Tan tuyos
Increíbles
Como vos…

Es temprano
Y ya hay curiosidad
En tus palabras
Entusiasmo
Incontenible.

Y la risa otra vez…

Es temprano
Y tu alegría me alimenta.
Me despierta el alma:
Puedo comenzar.


viernes, 24 de agosto de 2012

VIVIR DIFERENTE

y si vivimos diferente?
y si no perseguimos nada
mecánicamente
y si soltamos todo a media pista
y nos entregamos al azar
que de todos modos está
y no hay modo de esquivar?

y si djamos de ordenar
y preparar
y anticipar
y nos deslizamos sin cuidado
para ver que no pasa nada diferente
 siendo indiferente
a lo que no se puede dominar
ni apurar
ni parar

entonces
y si vivimos diferente
y si vivimos...

sábado, 11 de agosto de 2012

SABADO LLUVIOSO


En un día como hoy lluvioso y frio, mi mamá hubiera hecho scones para el te. Mi papá hubiera preparado la leña para la chimenea cuidadosamente (para que dure) y hubieramos tomado el te frente a ella mirando la tele. Quizas una película de Doris Day y Rock Hudson. Las que ellos disfrutaban especialmente y nos contagiaban el entusiasmo, claro. Estaba bueno verlos alegres por un rato en aquellos tiempos siempre difíciles...
He decidido entregarme a la nostalgia porque el día me invita a abrigarme con ella y porque no está mal...

Aquí va la receta, por si algún día me decido...
Ingredientes

Preparación
  1. Batimos la manteca con el azúcar hasta que quede cremosa, agregamos el huevo y las yemas, unimos bien todo.
  2. Agregamos la leche y comenzamos a integrar la harina. Formamos una masa más bien blanda, pero que no se pegue en los dedos.
  3. Estiramos de dos centímetros de espesor, cortamos con cortapasta y colocamos sobre placa ligeramente enmantecada.
  4. Pintamos con huevo, cocinamos en un horno suave por unos 15 minutos. Con el espesor que yo los hice salen 20 unidades.


viernes, 10 de agosto de 2012

LEÑA

LEÑA


Tengo catorce años. Es invierno. Estamos por tomar el te frente a la chimenea del hall. El único lugar donde no hace mucho frío en esta enorme casa.

Todo esta impregnado de olor a leña quemada.
En la mesa con mantel  amarillo hay tostadas, manteca y miel. Tal vez scons que hizo mamá por si se acababa el pan.

Estamos callados. Pronto será de noche. Yo tengo que estudiar y después, solo después de cumplir con esos deberes por los que siento pánico y agobio, voy a escuchar el cassette de Los Beatles que me ayuda a pasar los días sin sufrir por lo que no tengo y lo que no puedo hacer. No hago reclamos.

Hay muchos problemas pero puedo evadirlos. Tengo que estudiar. Espero que no llueva mañana cuando tenga que caminar hasta la ruta a esperar el colectivo que recorrerá veinticinco kilómetros para llegar al colegio. Me gusta el viaje y se me hace corto mientras imagino futuros mágicos con finales felices y oportunidades que se abrirán como flores.

No importa lo que esta pasando en casa. Se puede soportar. Pronto llegara la primavera. La luz, el calor y los olores más amables que la leña quemada que se huele en mi blazer y en mi pelo.


lunes, 18 de junio de 2012

CLARITA TIENE TWITTER!


Clarita esta de lo más entretenida. Se metió en twitter! Además de sentir que esta espiando indecorosamente la vida de personas muy famosas, participa activamente y da su opinión y hasta la han insultado personajes conocidos de la televisión y la radio! Se siente tan importante y ocupada! Saca conclusiones sobre las vidas y las personalidades de los  que sigue. Sin temor a generalizar, ya puede armar una clasificación bastante particular de la manera en que necesitan comunicarse muchos en esta nueva era.

Están  los irónicos que tal vez pretendan  ser graciosos. Pero la ironía no es algo que todos puedan manejar hábilmente así que varios solo son agresivos y bastante poco inteligentes en sus observaciones. Hay ataques vacíos, sin ningún fin más que destilar veneno y crueldad a través de un nuevo medio. Clarita piensa que esto no es diferente a la cola del banco, la puerta del colegio o cualquier otro lugar donde se encuentren un grupo de personas con ganas de decir algo y que eso las distinga de alguna  forma.

Están los que necesitan contar donde están y que están haciendo y con quien. Esos a veces también son los que cuentan las delicias de sus vidas cotidianas involucrando hijos y  conyuges para brindar un panorama de la vida tan plena que llevan. Aunque obviamente las quejas sobre cosas difíciles de soportar en esta vida moderna y tecnológica no pueden faltar.

Quejosos hay de varios tipos. Los amargos que ven todo negro siempre y tal  vez pretendan comprensión o vaya a saber que. Esos son los que más aburren a Clarita. Esos y los que critican sin piedad el trabajo o la apariencia de otros.

Por suerte están los que aportan links de cosas más agradables para leer y compartir y se limitan a eso.
Los que no tienen imaginación  ni capacidad y solo escriben un par de palabras a modo de saludo que suena hueco y tonto.

Los que más lo usan, según el razonamiento de clarita, son los que están más solos, seguramente. En la vida virtual como en la real, no es difícil descifrar a la gente y sus carencias.  Sobresalen los que uno respeta y admira por sobre los que, como a la vuelta de la esquina, solo pretenden sentirse más vivos que otros y demostrarlo burdamente.

Igual clarita sigue con su exploración y con su análisis y va depurando lo que quiere y lo que le sirve. A dónde va esto, ella no lo sabe, pero es intenso y ella es parte de igual a igual con todos: los escritores y las vedettes, los periodistas y los cantantes, los políticos y las adolescentes. Porque twitter es muy democrático e inclusivo. Aunque pretenda discriminar y estigmatizar, parece que solo logra lo contrario. Clarita seguirá investigando… 


miércoles, 18 de enero de 2012

EFIMERO

Siempre me ilusiona diciembre y sus promesas
Verdes e infinitas
Perfumadas y frondosas
Pero pronto me abandona
Sin haber podido absorber lo suficiente

Y enero se me escapa
Agobiante y luminoso
En una carrera corta
Sin más recompensas
Que el temor
Al repetido ciclo;
Al pánico de la pesada escalada.
Melancolía y resignación.
No se puede guardar
Solo saber soltar.

CLARITA SE FUE DE VACACIONES

LLEGADA.

Clarita se fue de vacaciones. Y trato de pasarla bien. No fue fácil. A veces todo conspira…
Llego a la casita de la playa perteneciente a sus suegros. Al estar cerrada varios meses, no fue sencillo saber por donde empezar a limpiarla. Sus hijos mientras tanto, excitados y ansiosos querían ya hacer todo tipo de actividades asociadas a sus vacaciones como jugar juegos de mesa que iban encontrando y desparramando sobre el polvo, las telas de araña y las cucarachas que clarita intentaba barrer. Al mismo tiempo descubría que no podía prender el calefón y que el agua de las canillas salía en un hilo y de un color dudoso. Como casi siempre, la escena culminó en un grito de furia desesperado que asustó a sus hijos al punto de paralizarlos y dejarlos serios y ofendidos mirando la televisión mientras ella continuaba limpiando, bajando bolsos, haciendo camas. Fregando heladera, inodoros, estantes, pisos y demás con un solo trapo. Y que todos se agarraran un virus mortal, total a ella que mas le podía pasar para agotarla y desilusionarla.

Sus vecinos de todos los veranos pasaron a saludarla al ver su auto. Obviamente preguntaron por el marido antes que nada.
- llega mañana. Tenia trabajo pendiente. Pobre.
Lo de pobre estuvo de más. Por que tenia que justificarlo? Muy en el fondo, clarita sabía que su marido adoraba su rol de visitante ocasional durante las vacaciones. A pesar de su trabajo, clarita intuía que el adoraba estar solo en su casa. Sin chicos, sin la rutina hogareña…. Y quien no, después de 10, 12 años de matrimonio.

Muy considerados los vecinos la invitaron esa misma noche a cenar a su casa impecable y organizada. Patricia tenia “una chica con cama” que venia con ellos todo el mes. En ese momento, clarita sintió tanto odio y envidia que rehusó la invitación ante la mirada atónita y acusadora de sus hijos quienes no podían creer lo “injusta, egoísta y mala madre” que era.

LOS DIAS SUCESIVOS

Sus días de “descanso” debían comenzar a las ocho si quería hacer una placentera caminata y luego tener tiempo para todo lo demás. Así es que cambiando unas rutinas por otras en su vida, clarita caminaba por la playa o por el bosque cercano y pensaba lo que le aguardaba al volver… y a veces no quería volver. Preparar desayuno, lavar ropa (a mano) hacer camas, barrer arena, ir al supermercado, planificar almuerzo y cena. Finalmente ir a la playa. Sentarse y al poquitisimo tiempo ver a sus hijos acercarse con el temido comentario: “me aburro. Que vamos a hacer?” Sugerir y escuchar rechazo tras rechazo de dos pre adolescentes que prefieren las computadoras y la televisión al tejo y la paleta. Esto la preocupa tanto que participa de estos juegos (que ella también detesta) por la salud física y mental de sus hijos. Las energías la abandonan y los deja comprarse un pancho, pulseras, películas truchas y helados a cambio de tener un rato de paz para sentarse en su reposera de cara al viento molesto de la costa atlántica.

Su marido la llama al celular. Se ve en la obligación de decirle que la están pasando muy bien pero que lo extrañan. Clarita sabe que si hace un solo comentario negativo, el la hará sentir una caprichosa, desagradecida, “que preferís? Estar en Buenos Aires muerta de calor llevando los chicos a la colonia?” no, claro.esto es mucho mejor. Además en pocos días reciben visitas y los chicos van a estar entretenidos…. Y clarita ya no tendrá ni un segundo para ella. O si, cuando vaya a hacer las compras o cuando los mande a todos a la playa primero y ella se quede ordenando la casa demasiado pequeña para tantos comensales.

LLEGAN LOS INVITADOS…